Ha pasado ya un tiempo experimentando con el protocolo de microdosis (psilocibina y melena de león) y algunos días solo con melena de león, además de mi acompañamiento diario con cannabis. Al principio tuve bastante dolor estomacal —aunque debo admitir que unos días antes tomé unos vinos que me cayeron mal y me provocaron vómito—. Afortunadamente, hoy el dolor abdominal ha disminuido por completo; estoy durmiendo bien, aunque a veces siento poca energía, o quizás es solo que aún no la sé administrar del todo bien.
Detrás de cámaras: La creación de mi curso
Estoy sumergida en el proyecto de crear un curso, pero la verdad es que la cosa no es tan fácil como la pintan. Para colmo, perdí una pieza clave del micrófono y no logro encontrarla por ningún lado... ¡qué situación tan compleja! Pero bueno, es parte del proceso.
Mi primera experiencia psicodélica
Esta es mi primera experiencia con microdosis. Son procesos donde ocurren cosas muy sutiles; cambios que no se ven a simple vista, pero que se sienten profundamente. Ya tengo 36 años y me descubro en momentos hermosos, como pidiéndoles permiso a los árboles para caminar entre ellos o dándoles las gracias por saludarme con el bamboleo de sus ramas.
Sé que para algunos esto puede sonar simplemente a poesía. Sin embargo, yo solo busco conectar con ese estado de conciencia pura, vivir en el presente y encontrar mi verdadero lugar en este camino, para eventualmente trascender en paz y con el corazón contento. Al final, parece que para alcanzar ese estado no se necesita mucho: solo aprender a habitar el aquí y el ahora.
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